La frase de tres palabras que todo padre debería repetir para ganarse la confianza de sus hijos

La sencilla frase que ayuda a construir confianza desde la infancia para que, cuando tu hijo sea adolescente y tenga un problema, también acuda a ti sin miedo
Las palabras que necesita escuchar tu hijo para que te ganes su confianza en las situaciones complicadas
Tu hijo necesita sentir que puede contar contigo, házselo saber con esta sencilla frase (Midjourney-MM) - Una madre acompaña a su hijo que está triste porque tiene algún problema que resolver

A veces creemos que para educar hace falta una colección entera de herramientas complicadas, manuales extensos o grandes discursos. Y es posible que a veces haga falta todo ello. Sin embargo, la mayoría de las ocasiones la clave está en lo cotidiano, en gestos sencillos, cargados de crianza consciente y educación emocional, que se repiten sin prisa, pero sin pausa. Uno de ellos es una sencilla frase de tres palabras con la que conseguirás ganarte la confianza de tus hijos para que sepan que pueden apoyarse en ti cuando se enfrenten a alguna situación complicada.

Esta frase es muy sencilla y breve, pero tremendamente poderosa. Tanto es así que puede transformar tu relación madre o padre-hijo a largo plazo. Y es que, no solo valida lo que el niño siente ahora, sino que construye el puente por el que, dentro de unos años, podrá volver cuando la vida sea más compleja. Estas tres palabras casi mágicas son “Gracias por contármelo”.

“Gracias por contármelo”, la frase que cambia la forma en la que tu hijo te mira

Eva Matsa (@evamatsa_), maestra y madre de dos niñas, lo explica de una forma preciosa en uno de los vídeos que ha compartido en su cuenta de Instagram. Ella misma está haciendo el trabajo consciente de incorporar esta frase a su día a día: “Últimamente me estoy esforzando mucho por decir una frase, creo que puede cambiar las cosas a largo plazo, con mi hija. Y la frase es tan sencilla como gracias por contármelo”.

Eva describe algo que muchas madres y padres viven sin darse cuenta: nuestros hijos nos cuentan pequeñas cosas que, vistas desde nuestros ojos de adultos, no parecen gran cosa. De hecho, a menudo los desoímos porque no nos parecen importantes. Sin embargo, para los niños, lo son todo.

Una frase para ganarte la confianza de tus hijos ante los problemas futuros
La confianza con tus hijos debe trabajarse desde la infancia y se consigue con frases como Gracias por contármelo (Midjourney-MM)

Y ahí reside el valor de esa frase. Se trata de empezar, en un primer momento, a decir “Gracias por contármelo” cada vez que tu hijo o tu hija te cuente algo, aunque parezca pequeño. Dale las gracias por contarte qué tal le ha ido en el colegio, cuando te explique en qué ha consistido su último juego, cuando te repita una y otra vez la historia de su cuento favorito… Se trata de dar las gracias por compartir con nosotros las cosas importantes de su vida.

Sin embargo, y tal como explica esta maestra en su vídeo, aunque ahora parezca que las cosas que nos cuentan nuestros hijos son poco importantes, según vayan creciendo, cada vez nos parecerán más complejas. Eva lo expresa con una imagen muy clara: llegará un momento en el que madre e hija se mirarán a la misma altura y los problemas de la pequeña serán más cercanos a las dificultades de la vida adolescente y adulta: “niños pequeños, problemas pequeños; niños grandes, problemas grandes”.

Ganarte la confianza de tus hijos hoy para que te cuenten lo importante mañana

Y cuando llegue ese día, cuando las historias que tu hijo te cuenta ya no sean de juegos o muñecos, sino de amistades complicadas, inseguridades, dudas o primeros amores, esa puerta que ahora mantienes abierta será más importante que nunca. Esta frase de tres palabras te habrá permitido irte ganando su confianza para que cuente contigo.

Por eso, subraya: “Entonces sí que le diré gracias por contármelo. Gracias por contar conmigo con esta movida que te está pasando ahora”.

Este es un recordatorio de que la confianza no aparece de la nada cuando un hijo es adolescente. Se construye desde los 3, los 4 o los 5 años, con estas pequeñas conversaciones que parecen no importar… pero que lo son todo.

Parece poca cosa, pero cada vez que le dices “Gracias por contármelo” estás enviando un mensaje clarísimo: Lo que sientes me importa. Tu voz importa. Puedes venir a mí, yo puedo ser tu apoyo. De esta forma, tu hijo estará aprendiendo que su madre o su padre son un lugar seguro al que acudir cuando necesita ayuda, cuando algo le preocupa, cuando no sabe qué hacer…

Esto no significa que vayas a tener información de absolutamente todo lo que ocurra en su vida (recuerda que los niños y los adolescentes también necesitan ir construyendo su identidad e intimidad) pero cuando de verdad tenga un problema grave, sabrá que puede acudir a ti sin miedo a ser juzgado, castigado o ignorado. Esa es la clave.

Gracias por contármelo es una frase para mejorar la relación entre padres e hijos a largo plazo.
Mejorar la relación entre padres e hijos, a largo plazo, es posible gracias a pequeños gestos como decir estas frases a los niños todos los días (Midjourney-MM)

Otras frases que deberías repetirle a tu hijo con más frecuencia

“Gracias por contármelo” es poderosa, pero no está sola. Los niños necesitan crecer rodeados de palabras que sostienen, que acarician y, sobre todo, que acompañan. Estas son algunas de las palabras que más impacto pueden tener en su bienestar emocional y, por supuesto, todas ellas te ayudan a ganarte su confianza y su amor.

  • “Te quiero”. Decirlo mucho no lo desgasta. Al contrario, lo convierte en una base segura. Los niños necesitan saber que son queridos sin condiciones, no solo cuando se portan ‘bien’, sino siempre.
  • “Estoy aquí para apoyarte”. Esta frase no significa resolverles la vida, sino acompañarlos mientras aprenden a resolverla ellos. Les transmite que no están solos, que pueden intentar cosas nuevas sin miedo al fracaso porque tú estarás ahí si algo sale mal.
  • Eres capaz”. Estas palabras ayudan a los niños y adolescentes a confiar en sí mismos y en sus habilidades, incluso cuando dudan o lo ven complicado.
  • “Todos sentimos cosas diferentes y eso está bien”. Validas sus emociones y les enseñas a reconocerlas sin avergonzarse.
  • “Vamos a buscar una solución juntos”. No les quita responsabilidad, pero tampoco les abandona. Les enseña a pensar, a analizar y a construir estrategias para la vida real.

Repetir “Gracias por contármelo” y estas otras frases no es un truco ni una técnica mágica; es un proceso de acompañamiento. Este ejercicio de escucha activa (y agradecida) será, dentro de unos años, esa mano tendida para contarte lo que de verdad le remueve o le preocupa. Y quizá entonces, cuando te mire a la misma altura, tú puedas repetirle: “Gracias por contármelo y gracias por contar conmigo”.

Recomendamos en