La mayoría de los vídeos que pasan por nuestra pantalla lo hacen sin pena ni gloria. Pero luego están esos otros que, por algún motivo, remueven algo por dentro y se quedan en nuestra memoria. Es el caso de este vídeo viral del psiquiatra Alejandro Martínez Rico (@alejandropsiquiatra). En tan solo un minuto, resume mejor que muchas charlas lo que significa la empatía.
A veces olvidamos que los gestos que más transforman la vida de nuestros hijos no son los grandes discursos, sino las pequeñas imágenes que les ayudan a entender de una forma más sencilla emociones o valores. Y este vídeo viral se sirve de una metáfora visual para explicar a los más pequeños que siempre debemos tratar bien a los demás, con amabilidad, porque no sabemos qué batallas emocionales han sufrido o están sufriendo.
La metáfora visual de un psiquiatra sobre la empatía: “Sé amable”
El vídeo comienza con el psiquiatra Alejandro sosteniendo dos mecheros. Los enciende. Ambos funcionan. Ambos están ‘bien’. Hasta aquí, nada sorprendente. Pero entonces aparece un rótulo: “Lo que tú no ves”. Y es ahí cuando empieza la magia de la metáfora.
El psiquiatra introduce uno de los mecheros en una jarra vacía y, poco a poco, empieza a echar agua. Cada gota que cae es una herida invisible: trauma del pasado, abandono, estrés, falta de cariño, soledad, etc. Una mochila emocional que muchos cargan sin que nadie alrededor lo note.
Al sacar el mechero y tratar de encenderlo, no lo consigue. “La vida es difícil y a veces perdemos nuestra chispa”. Pero entonces, el psiquiatra enciende el otro mechero —el que seguía seco— y acerca su llama al que había estado bajo el agua. En segundos, vuelve a encenderse. Y aparece el mensaje final: “Y lo único que necesitamos es un poco de ayuda. Sé amable. Trata de ayudar a alguien hoy. Nunca sabes quién puede necesitarlo.”
Una metáfora sencilla para explicar a los niños que siempre siempre debemos ser amables con la persona que tenemos delante, puesto que cuáles son esas heridas emocionales que aún están cicatrizando.
Por qué es tan importante enseñar a los niños a ser amables y a tener empatía
La empatía y la amabilidad son herramientas muy poderosas que los padres y las madres debemos enseñar a nuestros hijos. Les permiten conectar mejor con las personas que les rodean, pero también construir relaciones sanas y desarrollar una autoestima más sólida.
Cuando un niño tiene empatía, se relaciona mejor con otras personas, porque entiende que cada uno vive sus propias batallas. También es consciente de las consecuencias emocionales que sus propias acciones pueden tener en los demás. Pero, además, desarrolla resiliencia, porque sabe pedir ayuda cuando su propia chispa se apaga, y aprende a no juzgar a los demás.
De ahí que debamos hacer un pequeño esfuerzo para transmitir la idea de que la amabilidad no cuesta, pero puede marcar la diferencia. Estarás de acuerdo en que los niños no necesitan sermones sobre bondad. Necesitan ejemplos claros; y por eso este vídeo se ha hecho tan viral. Consigue convertir una idea abstracta tan complicada de comprender en una metáfora más sencilla de recordar.

Pautas sencillas para trabajar la empatía y la amabilidad con los niños en casa
1. Nuestro ejemplo es el mejor recurso educativo
No hay mejor forma de educar en un valor a un niño que asegurándonos de que nuestra conducta les ofrece un buen ejemplo. Esto requiere que los adultos reflexionemos sobre nuestros comportamientos y reacciones. Los niños aprenden más observando que escuchando.
2. Poner palabras a las emociones
Cuando un niño entiende qué siente y cómo se llama eso que siente, le resulta mucho más fácil reconocerlo en los demás. Por ello, ofrecer educación emocional, desde la primera infancia, es esencial: “Pareces frustrado”, “Veo que estás triste”, “¿Qué crees que ha sentido tu amigo cuando pasó eso?”.

3. Leer cuentos que hablen sobre la empatía y la amabilidad
Y, tras la lectura de las historias, podéis hacer un pequeño debate en casa en el que le preguntes: ¿cómo crees que se ha sentido?, ¿cómo te habrías sentido tú?, ¿conoces a alguien que le haya pasado esto?, etc.
4. Representar obras de teatro
Las obras teatrales son una excelente herramienta para que un niño aprenda a ponerse en la piel de un personaje. Debéis encontrar una obra de teatro adecuada a su edad, pero recuerda que no es necesario complicarse demasiado.
No dejes pasar ninguna oportunidad de recordarle a tu hijo que cada gesto de bondad deja huella, aunque no siempre sea visible. Y quizá, sin saberlo, nuestros pequeños estén cambiando el día (o la vida) de alguien. ¡La nuestra, como sus padres, desde luego!